Cómo impartir clases para niños de primaria a través de la radio.

By Luis Alvarez - junio 09, 2020

Antes de ponernos a formular un programa de educación primaria para niños, a través de la radio debemos considerar que los niños y niñas a los que les corresponde la escuela primaria tienen una edad que oscila entre los seis y los doce años y que dentro de esos seis años se reconocen por lo menos tres estadios diferentes, debido al grado  de madurez que los niños y niñas van adquiriendo en el proceso de su crecimiento físico e intelectual.

Tomando en cuenta la edad...

De los seis a los ocho años los niños y niñas están en la etapa de la curiosidad, de los juegos más sencillos y en la necesidad de contar con amigos y confidentes, algunas veces imaginarios, pero sin desprenderse de la necesidad del afecto y la protección maternal.

De los ocho a los diez años el niño y la niña van desarrollándose físicamente, creciendo, formando músculos que necesitan ejercitarse y socialmente van despertando el gregarismo característico de la juventud, tratan de demostrar las habilidades que van adquiriendo y si son estimulados adecuadamente desarrollan destrezas relacionadas con el deporte, el arte y la cultura, como la pintura, la música la danza y en algunos casos la poesía o el deseo de plasmar por escrito, historias y aventuras reales o ficticias surgidas de su mente creadora y sienten la necesidad de participar en equipos deportivos y en actividades de competencia grupales o individuales.

Los niños y niñas de diez a doce años ya tienen otros intereses y otros gustos, la mayor parte de ellos y ellas ya casi se sienten adolescentes, comienza a despertar su coquetería y comienzan a preocuparse por su apariencia, su ropa y por la impresión que puedan causar a otros y otras niñas de su misma edad.

En este caso sólo  nos referiremos a niños y niñas de seis a ocho años que deberían estar cursando el primer año de la escuela primaria y a quienes se les impartirán los conocimientos más básicos, como los números cardinales u ordinales, las vocales, el abecedario o alfabeto, y sobre todo valores de convivencia social y de higiene, y amor a la naturaleza, dentro de un marco principalmente lúdico para responder a las necesidades emocionales de su edad y a la curiosidad innata frente al medio que le rodea.

Algunos consejos básicos...

No es aconsejable comenzar a difundir un programa de educación por radio sin contar con un grupo de maestras distribuidas territorialmente en la zona donde se pretende influir y tener varias reuniones con ellas para definir contenidos, horarios y tiempo de duración de cada transmisión, (tómese en cuenta que para esas edades las maestras son ideales para impartir clases, debido a la identificación que los niños y niñas hacen de las maestras con sus respectivas madres) incluso muchas veces a la maestras de los primeros años sus alumnos les llaman mamá, debido a esa identificación natural, y por supuesto sin contar con el visto bueno y la colaboración de los padres de familia que serán quienes monitoree  el proceso de aprendizaje de los niños y niñas.

Duración del programa...

Una de las principales cosas que debe tomarse en cuenta es la capacidad de atención de los educandos. Regularmente a esa edad no se es capaz de mantener la concentración por más de diez minutos, aun cuando se trate de juegos. Obsérvese a un grupo de niños o niñas de ocho a diez años en sus actividades y juegos espontáneos y se notará que cambian de actividad cada diez minutos, más o menos aunque el juego sea muy activo. Este récord sólo ha sido batido por el nintendo que les absorbe por horas y horas (habrá que investigar la razón de este fenómeno).

Según parece, los juegos electrónicos además de proveer en los participantes un espíritu de competencia, muchas veces sin el riesgo de crear un disgusto con el oponente pues este es el programa mismo, cada episodio termina relativamente rápido y el que empieza luego enfrenta nuevos retos y provee de nuevas emociones.

Pero en nuestro caso eso significa que nuestro programa debe tener espacios cortos de no más de diez minutos cada uno y de ser entretenidos y amenos para mantener la atención de los educandos y de ser  posible contener un mínimo de competencia que puede ser premiada con puntos que al ir sumándose lleguen a ser una conquista importante para el educando.

Usar dinámicas...

El manual de Lobatos del movimiento Scout, es rico en dinámicas cortas y emocionantes con las cuales se enseña a los niños y niñas los temas programados estableciendo una sana competencia consigo mismo, pues el cumplimiento de las tareas le hace acreedor o acreedora del galardón que significa una insignia de clase o una especialización dentro de los conocimientos y valores que tratamos de inculcarles.

Decididamente que las mayores dificultades estriban en que sólo contamos con el sonido para comunicarnos con ellos, y no contamos con gráficos ni colores para llamarles a atención, pero la radio tiene su propia magia, se pueden crear efectos especiales con mucha facilidad, truenos, lluvia, sonido de pasos o el galope de caballos, el sonido del viento y las voces que pueden ser diversas: voces de niño o niña, de anciano o anciana, de una persona severa o una voz dulce como la de una madre mimando a su pequeño, son efectos que impactan a los pequeños oyentes y que deben ser aprovechados por los docentes a la hora de impartir clases a través de la radio.

En 1945 Doña Marta Bolaños de Prado, compositora, poetiza, actriz y excelente profesora, fundó el “Radio Teatro Infantil” que se mantuvo por décadas en la radiodifusión de Guatemala, manteniendo la fidelidad de miles de oyentes cuyo número crecía con el paso del tiempo.

¿Cuál era su secreto?

Convertía historias conocidas en extraordinarias aventuras que gracias a los efectos musicales y a los sonidos producidos en la cabina de locución nos llevaban a adentrarnos en escenarios  fantásticos creados en nuestra imaginación.

Esta profesora difundía por la radio narraciones de hechos históricos como si fueran cuentos de aventuras y así nos los fijaba en la memoria. El descubrimiento de América seguido de los viajes de Cristóbal  Colón, gracias a los efectos especiales y la música  de fondo de, la sinfonía del nuevo mundo de Antonin Dvorak nos parecían las aventuras de piratas  y aventureros.

Hace más de cincuenta años me tocó dirigir un programa de radio llamado “por los caminos de América” en el que presentábamos música folklórica de todos los países, pero además narrábamos las características de cada país, despertando el interés del público radioescucha  por cada uno de los países y a menudo recibíamos cartas en las que nos pedían ampliar alguna información sobre algunos aspectos de la geografía de los países mencionados en el programa.

Hay muchos educadores que han dedicado su tiempo a crear canciones, cuentos y adivinanzas relacionadas a temas de la enseñanza de los rudimentos del idioma español y de las matemáticas y estas herramientas serían de gran utilidad para impartir clases a través de la radio.

Crear viaje imaginarios para describir los accidentes geográficos, relatar los hechos históricos como si fueran capítulos de una radionovela de aventuras, otorgar premios intangibles como los reconocimientos al cumplimiento de tareas y el otorgar grados de desarrollo y progreso en el aprendizaje, consistentes en estrellitas o puntos acumulables, podrían dar un resultado sorprendente.


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